5 de enero de 2016

Miguel Angel Rego Robles

Es una anomalía en una democracia celebrar con monumentos

Miguel Angel Rego Robles

Es una anomalía en una democracia celebrar con monumentos

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Elyzium (2013)

Es importante introducir este breve texto con una cita del escultor iraní Siah Armajani: «es una anomalía en una democracia celebrar con monumentos. Una democracia real no debe procurar héroes, ya que exige que cada ciudadano participe completamente en la vida cotidiana y que contribuya al bien público». Y así es cómo la verdadera intencionalidad de la democracia liberal se esconde bajo la cita y el monumento.

La representación del héroe y la del individualismo se dan de la mano en el cine de ficción hollywoodiense. Pondremos como ejemplo el caso de Elysium, dirigido por Neill Blomkamp y protagonizada por Matt Damon. Esta película es, bajo mi punto de vista, una fiel representación de esas capas de intencionalidad veladas del capitalismo actual. Capas previamente fagocitadas por este sistema, en forma de mercancía, que a su vez actúan como alimento simbólico en el imaginario colectivo de las sociedades democráticas-liberales.

La figura del héroe al que hace mención Siah Armajani, en este tipo de cine, se torna en la figura del ciudadano de a pie. Todos podemos ser mimetizados en la figura del monumento, como es el caso de Matt Damon, quien podría representar a cualquier persona inserta en este tipo de regímenes. Un héroe que da su vida para que todos tengamos las mismas oportunidades dentro de la democracia liberal. Que busca nuevos horizontes de felicidad cuando cualquier otro factor externo (estado, medio ambiente…) se presenta como un constreñimiento. Un héroe que se suicida para que su vida perdure, alimentando el sistema. Una fiel imagen de la unión que se ha venido dando hasta la fecha sin ningún cuestionamiento: el cristianismo o conservadurismo y el capitalismo. El ciudadano que cede su vida para que todos los demás puedan continuar en libertad, y que siempre será recordado y hecho mártir por la dualidad cristianismo-capitalismo. Matt Damon será perdonado por la cristiandad y alabado por sus congéneres capitalistas, al resolver el problema del elitismo en el acceso al mercado de lo exclusivo. En el caso de Elysium, la igualdad proviene de un status donde todos los habitantes de la tierra pueden tener acceso a la exclusividad que propone el mercado, en un primer estadio, pero sin coartarnos en la libertad de elección en otras facetas de la vida. Eso sí, nunca desde dentro del sistema, ya enfermo de sus abusos, sino colonizando nuevos territorios, y así sucesivamente.

Toda la tensión del filme, con Matt Damon como cara visible, es lo que para Mark Fisher caracteriza al capitalismo actual: «el capitalismo es una forma de sistema más voraz que los anteriores, ya que si había explotación, era patente. Con el capitalismo la explotación está desnuda y se torna en brutal.»

ENG—

It is an anomaly in a democracy to celebrate with monuments

It is important to introduce this short text with a quotation from the Iranian sculptor Siah Armajani: «It is an anomaly in a democracy to celebrate monuments. A real democracy should not seek heroes, since it requires every citizen to participate fully in everyday life and contribute to the public good.» And this is how the true intentionality of liberal democracy hides behind the quotation and monument.

The representation of the hero and that of individualism go hand in hand in Hollywood fiction films. An example is the case of Elysium, directed by Neill Blomkamp, and starring Matt Damon. This film is, in my point of view, a true representation of those veiled layers of intentionality of present-day capitalism. Layers previously phagocytized by this system, in the form of merchandise, which in turn act as symbolic food in the collective imagination of democratic-liberal societies.

The figure of the hero to whom Siah Armajani mentions, in this type of cinema, is the figure of the ordinary citizen. We can all be mimicked in the figure of the monument, as is the case of Matt Damon, who could represent any person inserted in this type of regime. A hero who gives his life so that we all may have equal opportunities within a liberal democracy. One who seeks new horizons of happiness when all other external factors (state, environment …) are presented as varying forms of constraints. A hero who commits suicide for his life to last, thereby feeding the system. A faithful image of the union that has been given to date without any question: Christianity or conservatism and capitalism. The citizen who gives up his life so that all others can continue to live in freedom and that will always be remembered and martyred by the duality of Christianity-capitalism. Matt Damon will be forgiven by Christendom and praised by his capitalist counterparts, in solving the problem of elitism in market access to the exclusive. In the case of Elysium, equality comes from a status where all the inhabitants of the earth can have access to the exclusivity that the market proposes, in a first stage, but without restricting ourselves in the freedom of choice in other facets of life. Of course, never from within the system, which is already sick of its abuses, but from colonizing new territories, and so on.

All the tension of the film, with Matt Damon as a visible face, is what Mark Fisher characterizes as today’s capitalism: «capitalism is a form of system more voracious than the previous ones, since if there was exploitation, it was patent. With capitalism exploitation is naked and becomes brutal.»